ÁLVARO MARTÍNEZ

The Berlin Archipelago

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¿Cómo fue tu acercamiento a la fotografía?

Mi primer contacto con la fotografía fue hacia el año 2001 cuando aprendí a tomar fotos con la cámara réflex de mi padre y a revelar. Sin embargo, en aquel momento no le preste demasiada atención.

En 2005 comencé a estudiar Bellas Artes y desde entonces ha sido una herramienta que ha estado siempre presente, aunque en un principio solo era una herramienta práctica que empleaba para documentar otro tipo de trabajos artísticos, no para realizar proyectos de fotografía.

Más tarde comencé a interesarme por el cine y la fotografía experimentales en formato analógico, lo que me llevo a impulsar las posibilidades técnicas que nos ofrece una cámara. En los últimos años me he centrado en el foto-ensayo así como la fotografía artística documental y conceptual.

 

 

¿Cómo describirías tu trabajo artístico? ¿Qué importancia tiene el paisaje o la naturaleza en tu obra?

No soy alguien que lleve una cámara siempre encima. Condiciono el formato al contenido y es cuando me hace falta cuando hago uso de la fotografía o de otras herramientas de las artes visuales.

Mi trabajo artístico tiene que ver con las personas que me rodean, el contexto y las experiencias que vivo. A partir de ahí surge cada proyecto. Cada proyecto se centra en una temática diferente y en muchas ocasiones podría no verse una clara relación entre los mismos, pero todos ellos tienen que ver con algo de lo que formo parte en un lugar o en un momento concreto, desde una perspectiva política, social o existencial.

Me gusta enfocar mis proyectos a formatos finales conocidos por el público general y que tradicionalmente se consideran funcionales, caracterizados por una estética muy definida de disciplinas  como la archivística, la catalogación, la cartografía o incluso la burocracia. En The Berlin Archipelago he publicado un catálogo de islas en formato de libro postal con sellos de uso legal así como serigrafías con cartografías de todas las islas berlinesas. Mi anterior proyecto “La camiseta de mi abuelo, un palo de madera, doce almendras de mi pueblo y otros objetos de valor incalculable” es un archivo en formato fotolibro con fotografías, documentación y localización de objetos, así como nombres reales de herederos a los que se refiere mi testamento.

En mi trabajo el paisaje o la naturaleza no tienen a menudo un protagonismo especial. Sí, The Berlin Archipelago es todo paisaje y naturaleza, pero en realidad es solo el escenario de un proyecto donde otros aspectos son más relevantes: The Berlin Archipelago es el resultado de mi experiencia durante el lock down; hablo del paseo, de comunidades alternativas, de aislamiento voluntario, de lo local y de la subcultura, hablo de viajar al extrarradio y perderse para descubrir y descubrirse.

 

¿Y tus referencias más directas? ¿Qué fotógrafos o artistas influyen en tu proceso creativo?

Normalmente mis referentes más directos no provienen del campo de la fotografía y a veces ni siquiera del artístico.

Quien más influye en mi proceso de trabajo son las personas que me rodean y con quien comparto mi vida o encuentro en ella. Mi pareja es directora de cine documental y ella es quizá mi mayor influencia, no por su forma de trabajar sino por las conversaciones que tenemos y la forma en que vivimos. Así mismo, mi madre, mi hermano, amigos o gente que conozco en un bar de barrio son igualmente relevantes en mi obra pues suelen ser los que encienden la chispa que se convierte en un proyecto o incluso en ocasiones suelen ser mis protagonistas.

Una vez comienzo un proyecto es cuando busco referentes concretos y estos son distintos y de diversas disciplinas en cada caso. En The Berlin Archipelago me ha inspirado mucho la vida y trabajo de Alexander von Humbolt, el filosofo Guy Debord, el fotógrafo Mike Brodie o el documentalista Vincent Moon pero también lo han hecho muchos otros exploradores, aventureros, científicos, filósofos, cineastas o incluso cartógrafos menos conocidos.

The Berlin Archipielago muestra un espacio de Berlín poco conocido que aparece entre bosques y lagos. ¿Qué es lo que más te sorprendió de esa zona de la ciudad? ¿Cómo surgió la iniciativa de realizar este proyecto?

El proyecto surgió de una forma casual. En Mayo de 2020 tenía que volar a España para trabajar allí durante un mes pero debido al confinamiento cerraron la frontera de Berlín y cancelaron mis vuelos.

Al no tener trabajo en ese momento, mi chica y yo comenzamos a hacer excursiones al extrarradio de Berlín. Antes de la pandemia solíamos ir de vacaciones a alguna isla fuera de Alemania por lo que esta vez decidimos visitar alguna isla berlinesa que ya conocíamos. Con tanto tiempo por delante y con teatros, salas de conciertos, museos o cafeterías cerrados seguí buscando otras islas de Berlín que no conocía donde pasar nuestras “vacaciones”. De esta manera cartografié todas las islas de Berlín y comencé a explorarlas y documentarlas.

Es muy llamativo en la ciudad de Berlín, sobretodo en contraste con muchas ciudades españolas, que su extrarradio es completamente verde y que dos grandes ríos, el Havel y el Spree, así como varios canales crean paisajes y vías de circulación donde el agua es el protagonista, modelando en su camino numerosas islas muchas veces desconocidas incluso para los propios berlineses.

Algo que me animó a viajar a cada una de las islas del archipiélago berlinés y no quedarme solo en la documentación de un grupo de ellas fue la heterogeneidad de cada una, muchas veces marcada por periodos industriales de principios de siglo XX pero también por acontecimientos históricos como la Segunda Guerra Mundial, la ocupación de la ciudad y su consiguiente división por medio de un Muro.

Una de las cosas que más me ha sorprendido durante mis viajes al extrarradio ha sido  una subcultura berlinesa poco conocida tanto fuera como dentro de Berlín: tanto comunidades outsiders que han creado modelos de vida alternativos sobre pequeñas islas como asociaciones o colectivos que desde aproximadamente 2010 y debido a la falta de espacios culturales en la ciudad han comenzado a construir sus propios barcos o islas flotantes donde realizan actividades y eventos y desde donde luchan por la democratización de las aguas de Berlín, tradicionalmente reservadas para usos privados, comerciales, turísticos o de transporte de mercancías.

 

Para terminar, ¿tienes algún proyecto ahora en mente?

Tengo varios proyectos comenzados que me gustaría finalizar y alguno completamente nuevo.

© Álvaro Martínez. Todos los derechos reservados.

 

 

How did you first get into photography?

My first contact with photography was around 2001 when I learned to take pictures with my father’s reflex camera and to develop them. However, at that time I didn’t pay much attention to it.

In 2005 I started studying Fine Arts and since then it has been a tool that has always been present, although at first it was only a practical tool that I used to document other types of artistic work, not to carry out photography projects.

Later I became interested in experimental film and photography in analogue format, which led me to push the technical possibilities offered by a camera. In recent years I have focused on photo-essays as well as documentary and conceptual art photography.

 

How would you describe your artistic work? How important is landscape or nature in your work?

I’m not someone who always carries a camera. I condition the format to the content and it is when I need it that I make use of photography or other tools of the visual arts.

My artistic work has to do with the people around me, the context and the experiences I live. From there, each project emerges. Each project focuses on a different theme and often there might not be a clear relationship between them, but they all have to do with something I am part of in a particular place or at a particular time, from a political, social or existential perspective.

I like to focus my projects on end formats that are familiar to the general public and traditionally considered functional, characterized by a very definite aesthetic of disciplines such as archiving, cataloguing, cartography or even bureaucracy. In The Berlin Archipelago I have published a catalogue of islands in the format of a postal book with legal stamps as well as silkscreen prints with cartographies of all the Berlin islands. My previous project «My grandfather’s T-shirt, a wooden stick, twelve almonds from my village and other priceless objects» is an archive in photobook format with photographs, documentation and location of objects as well as real names of heirs referred to in my will.

In my work, landscape and nature do not often play a special role. Yes, The Berlin Archipelago is all about landscape and nature, but in reality it is only the setting for a project where other aspects are more relevant: The Berlin Archipelago is the result of my experience during the lock down; I talk about walking, about alternative communities, about voluntary isolation, about the local and the subculture, I talk about traveling to the suburbs and getting lost in order to discover and be discovered.

 

What are your most direct references? Which photographers or artists influence your creative process?

Normally my most direct references do not come from the field of photography and sometimes not even from the artistic field.

The people who most influence my work process are the people who surround me and with whom I share my life or meet in it. My partner is a documentary filmmaker and she is perhaps my biggest influence, not because of the way she works but because of the conversations we have and the way we live. Likewise, my mother, my brother, friends or people I meet in a neighborhood bar are equally relevant in my work as they are usually the ones who ignite the spark that turns into a project or even sometimes they are my protagonists.

Once I start a project is when I look for specific references and these are different and from different disciplines in each case. In The Berlin Archipelago I have been inspired by the life and work of Alexander von Humbolt, the philosopher Guy Debord, the photographer Mike Brodie or the documentary filmmaker Vincent Moon, but so have many other explorers, adventurers, scientists, philosophers, filmmakers or even lesser-known cartographers.

 

The Berlin Archipielago shows a little-known area of Berlin that appears between forests and lakes. What surprised you most about this part of the city? How did you come up with the initiative to make his project?

The project came about by chance. In May 2020 I was supposed to fly to Spain to work there for a month, but due to the Lock Down, the Berlin border was closed and my flights were cancelled.

Not having a job at the time, my girl and I started to go on excursions to the outskirts of Berlin. Before the pandemic we used to go on holiday to an island outside Germany, so this time we decided to visit a Berlin island that we already knew. With so much time ahead of us and with theatres, concert halls, museums and cafés closed, I kept looking for other islands in Berlin that I didn’t know where we could spend our «holidays». In this way I mapped all the islands of Berlin and started to explore and document them.

It is very striking in the city of Berlin, especially in contrast to many Spanish cities, that its outskirts are completely green and that two large rivers, the Havel and the Spree, as well as several canals create landscapes and roads where water is the protagonist, shaping on its way numerous islands often unknown even to the Berliners themselves.

Something that encouraged me to travel to each of the islands of the Berlin archipelago and not just document a group of them was the heterogeneity of each one, often marked by industrial periods at the beginning of the 20th century but also by historical events such as the Second World War, the occupation of the city and its subsequent division by means of a Wall.

One of the things that has surprised me most during my trips to the suburbs has been a little-known Berlin subculture both inside and outside Berlin: both outsider communities that have created alternative models of life on small islands and associations or collectives that since around 2010 and due to the lack of cultural spaces in the city have begun to build their own boats or floating islands where they hold activities and events and from where they fight for the democratisation of Berlin’s waters, traditionally reserved for private, commercial, tourist or goods transport uses.

 

Finally, do you have any projects in mind now?

I have several projects started that I would like to finish and some completely new ones.